Nos adentramos en el mes de noviembre, el clima se está volviendo cada vez más frío y ventoso. Las temperaturas más frías significan que la calidad del marisco está mejorando semana a semana. Sin embargo, ese cambio de clima tiene el gran inconveniente que hay menos días de pesca posibles en el mes, por lo que los volúmenes de los mariscos capturados están disminuyendo.
Bogavante País (Homarus gammarus)
El bogavante para Navidad debe capturarse en octubre y noviembre y reservarlo para vender más adelante.
Las compañías suministradoras habituales ya han activado sus viveros de almacenamiento y reservan el producto para la campaña de Navidad.
Esto provoca el efecto inmediato del aumento de los precios a medida que se eliminan volúmenes significativos del mercado.
La disponibilidad también ha disminuido en los tamaños más grandes ya que es cada vez más difícil pescar lejos de la costa debido al clima.
Buey de Mar (Cancer pagurus)
En otoño las hembras están vacías, débiles y tiernas ya que justo se han empezado a endurecer sus caparazones.
Durante la temporada de cría, estos cambios biológicos afectan al animal notablemente lo que les hace particularmente más frágiles y vulnerables para enviar en vivo.
Los machos, por otro lado, tienden a ser algo más fuertes durante ese período.
La demanda de buey de mar ha aumentado en los últimos años, particularmente en el lejano oriente, y los precios se han mantenido relativamente altos durante todo el verano.
Cigala viva (Nephrops norvegicus)
En las hembras, la hueva está empezando a desaparecer y tal como las temperaturas bajan, la calidad de la cigala mejora. La cigala es un producto más frágil para enviar que el bogavante pero durante el otoño y el invierno, el producto se endurece y puede transportarse con más éxito por toda Europa y más allá. A partir de ahora los volúmenes (y precios) en el mercado cambian diariamente porque la pesca depende de las condiciones climáticas.
Navaja Viva (Ensis siliqua)
Cómo las navajas son capturadas a mano por buzos, esta pesca es muy sensible a las condiciones climáticas. Durante los meses de verano y los períodos de buen tiempo, hay muchas veces un exceso de producto en el mercado. Sin embargo, de noviembre a marzo, los volúmenes capturados se reducen significativamente y la oferta es escasa.